Opinión de "El secreto de Christine"

 


Hace unas semanas, terminé esta novela. Me la dejó mi padre junto a otros libros de trhiller y crímenes, así que no sabía bien qué esperar, si bien sabía que Benjamin Black tiene bastante buena fama. Admito que es muy buen escritor, no trata al lector como si fuera estúpido, tiene buena prosa, unos personajes que sabe construir poco a poco y una trama interesante, aun así... me dejó fría. Ahora os cuento.


Sinopsis y trama

Ocurrió por pura casualidad. Quirke, un médico forense del Dublín de los años 50, descubre durante una fiesta en el hospital en el que trabaja que Malachy Griffin, ginecólogo y su hermano por adopción, ha falsificado el certificado de defunción de una tal Christine Falls. Intrigado por su extraño comportamiento, empieza a tirar de un hilo que lo conduce a un complot que involucra una organización criminal, pactos con la Iglesia y tráfico con niños, todo ello mientras trata de lidiar con su complicado pasado con su familia y la de su mujer fallecida.

La trama es interesante si tenemos en cuenta que la familia del protagonista está implicada a través de su hermano Malachy, hijo del hombre que adoptó a Quirke. Las relaciones de esta son complejas teniendo en cuenta la época y nacionalidad de las esposas de Malachy y Quirke, que eran hermanas, y con una sobrina de por medio que también tiene sus propios problemas. Aun así, el autor se toma su tiempo para mostrar todas esas facetas y te da las pistas necesarias para que puedas teorizar por tu cuenta lo que pasó entre ellos y el porqué de algunas relaciones, pese a que no es hasta el final del libro que tienes las conclusiones finales.

Respecto al asesinato en sí, admito que el giro final no lo esperaba, si bien es cierto que la novela ha dejado pistas durante el trayecto. La inclusión de los puntos de vista de otros personajes hace que te despistes un poco inicialmente ya que no sabes qué relación o importancia tienen con toda la trama hasta que se entrelaza con la principal y, de nuevo, tiene giros argumentales sorprendentes, pero otros elementos de la novela han provocado que me dejen un regusto amargo por lo que podría haber sido un final muy impactante.


El contexto histórico

Reitero que esta es mi opinión personal y que no dudo que Benjamin Black sea un buen escritor, pero probablemente no sea el tipo de novela adecuada a mi conocimiento. Pese a que al final del libro te explican por qué se están llevando a cabo aquellos crímenes, el mundo eclesiástico y las rivalidades entre católicos y protestantes me resultan tan ajenas que sentí que todo aquel complot y las muertes que se dejaban atrás se estaban haciendo por algo tan trivial y unos argumentos tan flojos que casi me parecían sin sentido dentro de la historia.

De nuevo, reitero que esto se debe a mi falta de conocimiento sobre cómo era la sociedad irlandesa respecto a la fe en aquellos años, aunque me habría gustado que el libro diera más detalles para que un lector que no está familiarizado con ese mundo lo entendiera. De todas formas, puede que el público de Benjamin Black conociera perfectamente este contexto y sus conflictos, así que no lo consideraría un error por su parte si no que yo no formo parte de esos lectores a los que está dirigida la novela.


Personajes complejos... con algunos tópicos

He dicho que las relaciones familiares son complejas y lo sigo afirmando, el pasado de Quirke parece dejar claro que tiene una familia (adoptiva) a la que aprecia pero de la que no acaba de sentirse parte del todo, por no hablar de los sentimientos enfrentados que tiene respecto a su mujer fallecida y su hermana, que es a la vez su cuñada, la esposa de Malachy.

Quirke sustituye al detective clásico, pero sigue compartiendo uno de los estereotipos, el de aquel atormentado que bebe para soportar la pena y el arrepentimiento de errores pasados... y que todas las mujeres tienen algún tipo de interés en él. Esta última parte no me habría resultado tampoco tan molesta si no fuera porque se convierte en algo repetitivo a su llegada a Boston; soy consciente de que estamos en los años 50, pero parece que la única relación que es capaz de mantener Quirke con una mujer sea por interés sexual o romántico (excepto con su sobrina, por obvios motivos). Y sí, es torpe para las relaciones sociales, sobre todo en su estado depresivo, pero creo que tampoco hace falta que tenga o haya tenido encuentros sexuales o coqueteo con todas las mujeres que hay en la novela.


Ritmo

En este punto tengo cierta contradicción; por un lado, aprecio que la novela se tome su tiempo para darme pistas y crear el cuadro de las tramas, tanto el familiar como el de la investigación, pero, por otro, he tenido la sensación de que esta última se quedaba estancada en algunos puntos, tal vez porque Quirke, precisamente, no es detective y ni siquiera él tiene muy claro por qué está hurgando tanto en lo sucedido con Christine Falls, como si no tuviera una motivación real para hacerlo pero, al mismo tiempo, su curiosidad pudiera más que otra cosa.

Esto hace que a veces tenga la sensación de que el libro es más lento de lo que debería o de que hay cosas que no son tan relevantes. En general, sentí la trama de la pareja que adopta a la pequeña Christine como que no necesitaba tantos capítulos, menos todavía teniendo en cuenta el final de esta y que su aparición acaba sirviendo más a la subtrama familiar que a la principal.


Conclusión

No creo que sea una mala novela, la prosa es muy buena y el autor trata a sus lectores como a personas inteligentes capaces de sacar sus propias teorías, además de tener personajes con relaciones complejas y una trama interesante con giros argumentales muy bien traídos. Dicho esto, no soy el público adecuado para este libro, tengo la sensación de que me falta contexto para comprender por qué estaba sucediendo este complot, Quirke tiene facetas de detective que ya tengo demasiado vistas y hay algunos tramos de la novela que se hicieron lentos e innecesarios.

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