Entradas

Mostrando entradas de abril, 2025

Cuidados mutuos

Imagen
  Katsuki sintió un cosquilleo en todo el cuerpo al escuchar cómo lo llamaba su Omega. Quiso acercarse para tomarlo por la cintura, pero, entonces, la seguridad del club y dos agentes de policía entraron en la sala. De repente, volvió a haber un burbujeo de actividad en esas cuatro paredes y se vio separado de Izuku cuando llegaron más agentes para tomarles declaración. Al principio, su instinto lo empujó a pegarse a él ante la presencia de tantos Alfas y su compañero sin marcar, pero este le recordó con un toque suave en el brazo que solo estaban allí para saber qué había ocurrido y que nadie iba a apartarlo de él, por lo que, a regañadientes, y solo después de que el Beta le trajera un pañuelo a su compañero para vendarse temporalmente los nudillos, accedió a responder las preguntas. Su declaración fue breve y concisa, pero Izuku estuvo un rato más, supuso que porque conocía al Alfa. Mientras tanto, la policía le puso al bastardo un traje de contención y se lo llevaron a rast...

Un Omega feroz

Imagen
  Katsuki maldijo haberse dejado convencer por Pikachu para acompañarlo a ese jodido club. Sus planes para la mierda de celo de ese año era estar solo y tranquilo encerrado en su casa, sin nadie que lo molestara ni husmeara en sus cosas, pero, como siempre, Pikachu y Peloraro tenían que liarlo. Peloraro se había apareado el año anterior, así que Pikachu estaba solo para ir de caza. Y Pikachu no podía ir solo a un club de apareamiento sin beber de más en el caso de que los Omegas lo rechazaran, y, muy a su pesar, tampoco le apetecía ver a uno de sus pocos amigos en el periódico del día siguiente siendo portada por exhibicionismo. No, gracias, luego iría a llorar a su hombro y a recriminarle que no hubiera estado ahí para detenerlo. Ese año, por desgracia para él, Pikachu había encontrado compañía rápido. En la barra, mientras tomaban algo antes de empezar a buscar, una Omega había coqueteado con él y esa rata rubia lo había dejado tirado en menos de diez segundos. ¿Qué demon...