Opinión de "Elantris"
ADVERTENCIA: Esta publicación contiene spoilers de la novela.
La semana pasada terminé este libro que tenía pendiente desde hace algún tiempo y ha sido una de las mejores lecturas que he hecho. No he tenido oportunidad de leer otros de los libros de este autor como Nacidos de la Bruma o El Archivo de las Tormentas, que, al ser posteriores, supongo que tendrán un estilo más pulido, pero me alegro mucho de haber empezado la obra de Sanderson con algo autoconclusivo para ver dónde me estoy metiendo.
Ahora ya no tengo dudas de que quiero meterme en el Cosmere.
Sinopsis
Elantris ha sido considerada la ciudad de los dioses. Aquellos afectados por la shaod, un fenómeno que transcurre de la noche a la mañana, se convierten en seres plateados capaces de usar magia capaz de convertir la basura en comida, curar casi cualquier enfermedad y emplear un gran poder que las otras naciones temen, lo que ha permitido que Elantris y las ciudades de Arelon vivan en paz y prosperen durante mucho tiempo.
Hasta hace diez años. De repente, tras un terremoto, la shaod convirtió a los elantrinos en pobres criaturas enfermizas incapaces de usar su poder y mucho menos curarse. Ahora, la ciudad se ha convertido en una prisión que los mantiene lejos del resto de ciudadanos.
El príncipe heredero ha sido alcanzado por la shaod. Mientras es desterrado a la ciudad donde debe sobrevivir a un entorno que lucha entre sí por la comida, en su reino se desata una intensa lucha política por el trono. La mujer con la que iba a casarse, Sarene, una princesa de un reino vecino, llega para descubrir que su marido ha muerto y que su posible alianza para hacer frente a una invasión se tambalea. Al mismo tiempo, también aparece Hrathen, un sacerdote de alto rango de Fjordell, dispuesto a contribuir a que su imperio absorba el reino de Arelon aprovechando su debilidad.
Los personajes, la trama, la anticipación
Toda la trama se sostiene sobre tres personajes que se encuentran en el mismo espacio, pero no se encuentran al principio.
Raoden, el príncipe heredero, queda desterrado en Elantris y su historia gira alrededor de la ciudad, primero descubriendo lo que significa ser elantrino y aprendiendo el funcionamiento de su entorno, donde sus conciudadanos son poco más que mendigos desesperados por conseguir un bocado y en el que tres bandas rivales se disputan los recién llegados.
Aunque tiene los rasgos de un protagonista arquetípico, noble, leal, con dotes de liderazgo y preocupado por los suyos, me gusta bastante que no tenga suficiente formación como guerrero como para solucionarlo todo mediante la fuerza, sino hablando y persuadiendo.
Durante gran parte del libro, parece que su trama tiene escasa relación con el mundo exterior (fuera de Elantris), primero restaurando la ciudad y después tratando de averiguar cómo arreglar lo que ocurrió en la shaod, pero, al final, la política del exterior acaba envolviendo Elantris y se ve obligado a intervenir para saber cómo va a afectar eso a su nuevo hogar.
El segundo punto de vista es el de Sarene, la que iba a ser la esposa de Raoden, una unión política que pretendía utilizar para defender su reino, Teod, de la futura invasión del Imperio Fjordell, que se había estado extendiendo de forma peligrosa durante los últimos meses. Aprecio una vez más que no sea ni una damisela en apuros ni tampoco una gran guerrera, sino una diplomática inteligente, aunque a veces tiene demasiada confianza en su juicio y en ocasiones se apresura un poco a la hora de actuar, pero no es nada difícil apreciarla enseguida. El hecho de que, pese a su carácter fuerte, desee una relación con alguien que no solo la tema o la respete, sometiéndose a ella, sino que la quiera por ese rasgo, le da una profundidad que me parece muy bonita. Puede que ya esté muy visto que los dos protagonistas se enamoren, pero la ligera historia de amor de Raoden y Sarene me gustó mucho porque empiezan con una especie de rivalidad, cuando ella desconfía de él al creer que es el líder de las bandas de Elantris y que está oprimiendo a su gente.
El último protagonista es Hrathen y fue el que me dio una gran sorpresa. Cuando me ponen puntos de vista del antagonista siempre me da un poco de miedo porque no sé si me va a gustar, pero este, definitivamente, me ha encantado.
Hrathen es un sacerdote de alto rango destinado a Arelon para anexionar su reino al Imperio Fjordell, una teocracía que se está expandiendo. Pese a que su objetivo coincide con los intereses del imperio, Hrathen intenta evitar por todos los medios que Arelon acabe bajo su yugo mediante una masacre como ocurrió con otro reino, por lo que trata de convertir a su población a través de la nobleza y, especialmente, poniendo un candidato en el trono que se convierta a su religión.
Sus intenciones, por tanto, chocan de pleno con Sarene, cuyo reino está siendo amenazado precisamente por Fjordell. Ambos personajes tratan de poner candidatos en el trono que sean fieles a su causa, pero mientras que Sarene tiene claros sus ideales, Hrathen experimenta una crisis de fe durante su arco que le hace tomar decisiones interesantes. En otras palabras, no es un villano en el sentido de ser alguien malvado; podemos no estar de acuerdo con sus leyes ni sus costumbres, ni siquiera con su expansionismo religioso, pero sí pude empatizar con cómo deseaba evitar masacres innecesarias y sus conflictos internos, así como he llegado a respetarlo por su inteligencia, que rivaliza con la de Sarene, a quien llega a ver como una oponente digna.
Así, la novela nos narra el conflicto desde tres puntos de vista constantes en un espacio reducido en el que el lector ya sabe que es cuestión de tiempo que los personajes acaben encontrándose, pero no en qué situación estará cada uno para entonces. Eso es, tal vez, lo que más me ha gustado del estilo de Sanderson, la capacidad para crear una fuerte anticipación y las ganas de seguir leyendo para saber cómo ocurrirán las cosas.
Es cierto que su ritmo es ligero y rápido, pasan muchas cosas y cualquier situación puede dar un giro, pero el truco está en que no es algo inesperado, o no del todo. No son giros sinsentido, Sanderson ya nos había puesto las bases antes y, por eso, los cambios son emocionantes porque eres capaz de intuirlos. Teniendo en cuenta que estamos en una época en la que ya se ha escrito de todo y sobre todo, lo emocionante no es el "qué" sino el "cómo".
Mi única pega a la novela, y es por puro gusto mío, es que creo que me habría gustado ver un poco más de descripción. No, no estoy a favor del arte de describir porque sí ni tampoco de las interminables descripciones tolkinianas, pero me habría gustado tener más detallada la ciudad de Elantris, una ciudad que ha sido creada mediante magia por seres considerados como dioses por los humanos.
Menciones especiales
Es posible que Galladon sea mi personaje favorito. Todavía tengo muy reciente el libro, así que puede que cambie de opinión más adelante, pero que sea tan pesimista y despreocupado a la vez me resulta curioso e interesante a la vez. Me enamoró que Galladon permaneciera junto a Raoden a pesar de que ya había cumplido su parte del trato, prácticamente sin decirlo siquiera, simplemente, siguió a su lado sin más. Además, su monólogo interior final fue emotivo para mí, saber lo mucho que apreciaba a Raoden y entender la forma en la que lo veía a pesar de que él mismo no quería hacerlo. Uno de los momentos más bonitos para mí.
Las historias de los tres líderes de las bandas tienen mi respeto. Karata tiene todo mi cariño, es el personaje al que más vemos en la novela y con la que tiene más interacción Raoden, pero Taan me inspiró cierta pena al conocer su historia y puede empatizar con su amor al arte. Y Shaor... Uff, esa sorpresita fue tan genial como turbia, me encanta.
Mi última mención especial es para Saolin. Es un personaje secundario y nosotros como lectores no lo vemos tanto, pero su lealtad a Raoden me conmovió mucho, sobre todo al final.
Conclusión
Estoy encantada con la novela. En cierto modo, ha sido muy personal para mí, teniendo en cuenta que mi pueblo ha sido afectado duramente por la DANA y he sentido Elantris como un reflejo. No voy a hablar de eso de aquí porque no me considero preparada aún para hacerlo, pero sí diré que me ha tocado a nivel emocional y que me ha resultado un libro esperanzador que me ha ayudado a pasar por todo eso.
Todavía no sé cómo ha evolucionado el estilo de Sanderson en los últimos años, puede que Elantris no sea su mejor novela, pero, desde luego, la recomiendo mucho. Para alguien que no ha leído nada de él, creo que la disfrutará mucho, sobre todo de las últimas cien páginas, es uno de esos libros que, llegados a ese punto, no puedes parar de leer. Y sí, admito que lloré.
Si alguien más la ha leído, que no dude en ponerme en comentarios qué le pareció.
PD: Qué ganas de verlo en el Celsius ^^

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