"Última noche en el páramo", la parodia del horror
Advertencia: Este post contiene spoilers de la novela.
Como ya sabréis, he hecho varias listas de libros con diferentes géneros para explorar nuevas lecturas y, una de ellas, son las de terror. Es un género que me inspira bastante respeto, ya que soy bastante miedica, por no decir incapaz de ver una película de miedo sin mi marido al lado y tapándome los ojos con una almohada.
Afortunadamente para mí, me he iniciado en el género con Última noche en el páramo de So Blonde, que, si bien contiene todos los elementos que caracterizan el horror, su tono paródico y burlesco me han ayudado a sobrellevar las partes más inquietantes, porque, sí, las hay.
La trama
Pensad en la historia más típica de terror que se os venga a la cabeza. ¿Lugar? Cerrojazo, un pueblo de Texas que ni siquiera Dios sabe dónde está, concretamente, en un matadero abandonado (sí, empezamos bien). ¿Personajes? Una ayudante del sheriff fondona, una estrella del porno dura de pelar, texanos armados y un mexicano borracho que conoce muchas leyendas. ¿Criaturas? Oh, sí, chupacabras, ni más ni menos, pero a estos les gusta más la carne humana que las cabras.
Suena a topicazo, ¿verdad? Pues ahí reside su gracia, la autora no solo se burla del lugar convirtiendo una fiesta traidicional como el Día de la Cosecha en una gran orgía sino de sexo y masacre, tanto humana como sobrenatural, sino que critica también la mentalidad sureña de Estados Unidos cada vez que tiene la ocasión e incluso utiliza el estereotipo del texano armado que defiende su propiedad para saltarse la típica reacción horrorizada a criaturas desconocidas que quieren matarlos para convertirse en los cazadores. En serio, texanos contra chupacabras, ¿quién no quiere leer eso? Mi escena favorita de la novela, todavía se me escapa una sonrisa cuando la leo.
Puesto que es una novela corta, la trama se reduce a: presentación del pueblo y sus personajes, oh sorpresa, hay algo chungo en el matadero, criaturas tratan de matar a ciudadanos, enfrentamiento y persecución, fin. De nuevo, lo más típico del género, pero reitero que el hecho de que la mayor parte de las escenas sean cómicas y que no puedas acabar de tomarte en serio a los texanos tan exageradamente estereotípicos, le da un tono muy divertido. Incluso el hecho de que las criaturas resulten ser chupacabras es gracioso, ya que, al menos en el imaginario de una persona española, no son ni de lejos los seres más aterradores que te vienen a la cabeza.
Descripciones inquietantes
El hecho de que la novela sea una parodia no quita ciertas cosas inquietantes que posee la novela. No hay nada "bonito", ni en el paisaje ni en los personajes, incluso las estrellas porno tienen una especie de belleza artificial con sus cuerpos operados y uñas postizas, por no decir que el pueblo está en mitad del desierto, uno en el que destaca constantemente el edificio del matadero como una amenaza constante y el recuerdo de la decadencia del pueblo.
El propio matadero es desagradable, desde cómo uno de los niños describe en detalle el proceso de cómo se hacía la carne, con los charcos de sangre, las sierras y los trabajadores luchando por mantener la cordura en el lugar, hasta los huesos de animales y calaveras que Mónica, la protagonista, encuentra mientras es perseguida por una jauría de chupacabras, sugiriendo que tal vez allí se mataba algo más que vacas.
He dicho que los chupacabras no son exactamente lo más aterrador que le viene a una persona a la cabeza, de hecho, me hizo bastante gracia cuando descubrí que las criaturas eran ciertamente eso. Sin embargo, antes de saberlo, había algo inquietante en su aspecto quimérico, especialmente porque guardan un cierto parecido con las personas que no se limita al físico; sonríen y tienen sed de venganza, a pesar de que el hambre de carne humana parece su principal impulso, pero la forma en que acaban persiguiendo a Mónica se siente casi como un juego para ellas, como si disfrutaran de su terror. Debo admitir que, durante esa parte, no me reí en absoluto, solo quería que Mónica saliera de allí cagando leches.
Conclusión
Me alegro mucho de haberme iniciado en el género de terror con esta novela: es ligera y divertida pero tiene su toque inquietante que me sirve para hacerme una idea de cómo voy a sentir con otras novelas del género.
Os la recomiendo encarecidamente incluso si no tenéis interés en el género, se puede leer en una tarde y el tono brulón y mordaz de la autora difiere de muchos autores que he leído.

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