Opinión de "Puñales por la espalda: De entre los muertos"
Esta es la tercera entrega de la serie de películas de asesinatos y misterio de Puñales por la espalda y, pese a tener mis "peros", es exactamente lo que esperaba de la clásica película al estilo Agatha Christie, un detective, muchos sospechosos y un crimen aparentemente imposible en el que es importante prestar atención a todos los detalles, que dan la clave para reconstruir lo ocurrido. Además, tiene una reflexión final que me parece interesante y que creo que la distingue de las dos películas anteriores.
Sinopsis
El protagonista de este caso es el padre Jud, un exboxeador y sacerdote que, tras un incidente, es enviado a la congregación religiosa dirigida por el excéntrico y beligerante Monseñor Jefferson Wicks. Debido a sus diferentes visiones acerca de la fe y al grupo de fanáticos religiosos de Wicks que rechazan a Jud, ambos tienen varias confrontaciones que finalizan de forma abrupta cuando, en plena misa, Monseñor Wicks muere repentinamente con un cuchillo clavado a la espalda sin ninguna explicación aparente.
Jud es el principal sospechoso hasta la llegada de Benoit Blanc, que no dejará de remover en los secretos de Wicks y su grupo religioso hasta encontrar la verdad y resolver cómo sucedió el crimen... y su posterior milagro.
Trama
Un asesinato imposible siempre es interesante por la complejidad que parece mostrar al principio y que después se resuelve de forma lógica, aunque me gusta que aquí hayan querido añadir un supuesto milagro que también hay que resolver, aparte de encontrar al asesino que, a todas luces, parece apuntar demasiado al padre Jud.
Como viene siendo habitual, tú como espectador ya te hueles que no ha sido el protagonista ni tampoco que haya ningún milagro ni crimen imposible, pero se disfruta prestando atención a todo lo ocurrido en busca de pistas que te indiquen quién ha podido ser el asesino y, sobre todo, cómo lo ha hecho.
Además, se añade el conflicto interno del padre Jud acerca de la fe, de cómo debe ejercer como sacerdote y cuáles deben ser sus acciones basándose en lo que cree. No es ningún fanático que no cuestiona la "narrativa" de la Iglesia de la que habla Blanc en su primer encuentro ni tampoco es un santo, ha cometido errores y admite que su comportamiento no es ejemplar, pero el momento de la película en el que se da cuenta de cuál es su propósito como sacerdote me parece muy humano y orgánico, no es una gran revelación adornada por luz celestial ni cantos de ángeles, sino algo pequeño, una sencilla conversación sobre algo que le puede pasar a cualquiera. Ese detalle me gustó mucho.
Por si fuera poco, esta subtrama le da un final maravilloso a la resolución del caso. Pese a que el jaque mate de Blanc en Puñales por la espalda es muy satisfactorio y la conclusión de Glass Onion es espectacular, el de esta película se combina con una de las facetas de la religión que aprecio (y no soy creyente).
Personajes
Tal vez es una de las cosas que más me ha fallado de la película. Si bien Jud, Martha y Wicks están muy bien perfilados y sus interpretaciones son geniales (no cuento a Blanc porque ya lo conocemos de otras entregas), creo que el resto del grupo religioso se queda en poca cosa. Sí, al final resulta que todos tenían motivos para el asesinato (lo que no sorprende, teniendo en cuenta el género), pero, a diferencia de Glass Onion, les dedican tan poco tiempo y los conoces de forma tan superficial que tampoco llegas a pensar si hay alguien capaz de cometer un asesinato.
En definitiva, centran tanto la atención en la figura de Wicks (lo cual tiene cierto sentido, ya que en la película los propios personajes giran entorno a él) y en la resolución del "cómo se ha hecho el crimen", que los sospechosos son casi algo secundario. Tiene cierto sentido si tenemos en cuenta que se necesita saber el "cómo" para llegar al "quién", pero creo que podrían haberlos hecho mejor cuando recuerdo las películas anteriores.
Dicho esto, hay suficientes buenas interpretaciones (en especial la del padre Jud, para mi gusto personal) como para que la película siga resultando lo bastante interesante y entretenida como para seguirla.
Ritmo
Puede que sea la película con más cantidad de contexto, ya que Blanc tarda en aparecer en escena. Algunas personas me han dicho que se les hace un poco pesado el primer tercio precisamente por esto y, en parte, puedo entenderlo: en mi caso fue porque la situación del padre Jud me daba lástima por todo lo que tenía que aguantar entre Wicks y sus fanáticos y estaba deseando que alguien les diera un buen puñetazo, además, hay unos cuantos que eran especialmente repelentes.
Si bien es cierto que a partir del asesinato la película va cogiendo ritmo, creo que lo interesante no llega hasta que el padre Jud termina el relato de lo sucedido que le entrega a Blanc, lo cual empieza a arrojar un poco de luz sobre lo que ha ocurrido. Además, la cosa avanza mucho más rápido a partir del milagro que se produce.
Aun así, para mí la película no ha llegado a ser lenta o soporífera en ningún momento, por lo que, a pesar del inicio, la considero entretenida a rasgos generales.
Conclusión
Lo dicho, es una película que encaja completamente en su género, no innova ni hace nada original, de modo que si buscáis algo diferente en materia de películas de asesinato, no será vuestra película. Si, por el contrario, os gusta este estilo de crímenes, creo que no es la mejor entrega de Puñales por la espalda, pero sigue teniendo un asesinato imposible de revolver en apariencia y la conclusión final sí se diferencia de las otras películas para añadir el mensaje religioso o humano del padre Jud.
Os la recomendaría solo si os gusta este género concreto. Reitero que no me parece la mejor, pero sí es entretenida y es buena opción para pasar la tarde.
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario