Opinión de "Nacidos de la Bruma I: El Imperio Final"
Este año me propuse empezar por fin con el Cosmere y conocer la obra de Brandon Sanderson. Tras leer Elantris, tuve la sensación de que había encontrado uno de esos autores que, hiciera lo que hiciera, iba a gustarme, así que he continuado mi aventura por su inuverso con esta primera entrega de Nacidos de la Bruma y cómo la he disfrutado.
Trama
Estoy bastante segura de que no necesita presentación, pero, para la gente que no la haya leído, os hago una pequeña sinopsis.
En un mundo cubierto de ceniza y niebla, se alzó un emperador inmortal conocido como el Lord Legislador. Bajo su gobierno conviven en desigualdad los nobles y los skaa, poco más que esclavos que viven sometidos a su crueldad y sin esperanzas de aspirar a algo mejor. Pero, entre ellos, aparece una banda de ladrones capaces de usar la alomancia, que otorga poderes tras ingerir metales, cuyo último encargo es bastante insólito: ayudar a los rebeldes a derrocar el imperio.
He leído un montón de veces que es Ocean's Eleven en un mundo de fantasía que se convierte en una lucha contra el tirano, lo cual, me hace bastante feliz (soy muy fan de la trilogía Ocean's). En efecto, cada miembro de la banda es un especialista en algo y además un alomante, que al ingerir un metal determinado, puede utilizar ciertos poderes: por ejemplo, uno de ellos es soldado puede aumentar sus habilidades físicas, otro agudiza los sentidos, el tercero es capaz de manipular las emociones, etc.
Me resulta especialmente interesante cómo Kelsier, el líder de la banda y el que traza los planes, convence a todos de aceptar el encargo por loco que suene, cómo hace sonar que haya posibilidades a pesar de enfrentarse al Lord Legislador, inmortal y el alomante más poderoso conocido; es lo bastante carismático como para hacer que no parezca algo imposible e incluso atrayente, de hecho, en mi caso, me atrajo enseguida (y sí, es mi personaje favorito).
No quiero dar muchos detalles, pero el momento en que la banda decide que su misión se convierte en algo más que en un simple encargo de ladrones, es impactante, espectacular y (al menos para mí) entiendes enseguida por qué tienen que hacerlo por muy imposible que sea, incluso si fracasan.
Personajes
Personalmente, me gusta que haya variedad y sea sencillo reconocer su personalidad y diferenciarlos. Tal vez no tengan un nivel de complejidad muy alto, pero la mayoría de los miembros de la banda no lo necesita.
Dicho esto, Vin, la joven protagonista, me parece que tiene el desarrollo más interesante al pasar de ser una simple ladrona callejera que tiene que recelar de todo el mundo a aprender a confiar en los miembros de la banda que acaba de reclutarla. Su pasado le da buenos motivos para mantener las distancias y ser desconfiada y su evolución me parece lógica, aunque definitivamente la parte más interesante es cuando se infiltra en el mundo de la nobleza y empieza a cuestionarse hasta qué punto son el enemigo, o, en todo caso, cuántos de ellos.
Ya he comentado que Kelsier es mi favorito, he tenido la sensación durante todo el libro de que no es la misma persona que antes de acabar en los Pozos de Hatshin, una especie de prisión de trabajo forzado para skaa, sino que se limita a actuar como lo hacía antes pero que, en el fondo, no se ha recuperado del todo de la experiencia ni de la traición de uno de sus compañeros. Es interesante porque debe seguir siendo un líder carismático y mantener la autoridad incluso cuando duda de si lo que está haciendo es lo correcto.
Por último, una mención especial a Sazed, el personaje más chill (según mi punto de vista) de toda la novela. Casi tenía la sensación de que era un santo de la paciencia, la tranquilidad y la racionalidad, no hace nada sin pensar y no pierde la calma en ningún momento por muy mala que sea la situación... Pero de verdad, había ratos que no sabía cómo iban a salir vivos.
Ritmo y acción
El estilo de Sanderson es sencillo y ligero, y tal vez la razón por la que mucha gente que no había leído fantasía entra en el género tras leerlo. Se toma su tiempo para explicarte el mundo, la sociedad, su sistema de magia, hablarte de los personajes, de tal forma que el lector haya asimilado los conocimientos necesarios para cuando llegue el momento de la acción, pero en ningún momento se hace pesado.
Ocurre lo mismo con el sistema de magia, al principio puede ser un poco complicado recordar qué metal hacía qué, sin embargo, se repite tantas veces y los usan tan a menudo que para la mitad o tercer cuarto del libro ya lo recuerdas. En todo caso, al final del libro hay un apartado que se puede consultar para recordar las asociaciones de los metales a las habilidades si hace falta.
Llegados a este punto, cuando llegan las batallas importantes, la acción resulta espectacular. Para mí han sido muy visuales y, por supuesto, sabiendo lo que puedes hacer con los metales, es muy interesante ver las diferentes estrategias que emplea cada usuario. Sin duda alguna, la lucha de Kelsier contra un inquisidor es mi favorita, aunque Vin no se queda corta con los cuatro trucos que se saca de la manga para la pelea final (me encanta lo ingeniosa que es).
Conclusión
Recomendadísimo, por supuesto (aquí una está intentando que su marido lo lea porque cree que va a ser el libro que hará que le guste la lectura). A veces puede dar la sensación con obras como El señor de los anillos, La rueda del tiempo o Canción de hielo y fuego de que la fantasía son libros de mil páginas con una lectura más "pesada" y creo que Sanderson es el ejemplo perfecto de que no necesariamente tiene que ser así.
El Imperio Final tiene un mundo muy interesante con un sistema de magia original y perfecto para crear batallas espectaculares, narrado de forma ligera pero con todo detalle para que el lector no se pierda, por no hablar de esa técnica magistral para hacer que las cien últimas páginas se conviertan en un maratón de lectura.
Si todavía no lo habéis leído, ya podéis empezar, je je.

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