Opinión de "El alma del emperador" de Brandon Sanderson
Hace un tiempo conseguí Arcanum Ilimitado de Brandon Sanderson, un recopilatorio de relatos y novelas cortas relacionadas con el Cosmere, el universo de fantasía que ha creado.
El alma del emperador se puede leer sin haber leído absolutamente nada del Cosmere a pesar de que ocurre en el mismo planeta que Elantris, aunque en una tierra del norte, alejada de la trama principal y sin que tenga relación con los eventos de su trama.
La novela corta narra cómo, tras el intento de asesinato del emperador, sus consejeros recurren al talento de Shai, una ladrona y falsificadora capaz de usar una magia que permite reescribir el pasado de objetos para cambiar su estado en el presente. Pese a que es un poder prohibido, los consejeros la capturan y le exigen que use sus poderes para devolver al emperador a su estado anterior al asesinato, pues se encuentra en estado vegetativo tras el ataque. Shai cree que es una tarea imposible, pero acepta para conseguir su libertad y conservar su vida.
Lo que más me ha gustado es el sistema de la Falsificación, a pesar de que me costó entender lo que ocurría al principio, las explicaciones a lo largo de toda la novela te permite entender bien cómo funciona la reescritura del pasado para cambiar un objeto, un animal o incluso una persona. Al principio, daba la sensación de que podías convertir cualquier objeto en otra cosa, pero no es tan aleatorio; un jarrón seguirá siendo un jarrón, pero puedes adornar su historia, siempre que sea plausible, para cambiar sus materiales. Por ejemplo, puedes hacer que una puerta de madera se convierta en una hierro, pero no en un mineral ultraresistente e inmune al calor a menos que este exista y se produjera en un lugar relativamente cercano al taller donde se hacía la puerta y que esta fuera encargada de ese material por un motivo concreto. Es decir, para poder realizar este proceso, necesitas haber investigado antes la historia de la puerta, dónde se hizo, por quién y para quién, con qué objetivo y qué materiales...
Da una buena base a por qué crear una especie de réplica del emperador es una tarea imposible. Conocer toda la historia de una persona es muy difícil, y más todavía en el caso de Shai, que nunca había conocido al emperador. Por ello, cuenta con la ayuda de Gaotona y los diarios del propio emperador, y, aun así, da a entender que no podrá hacer una réplica exacta porque nadie conoce absolutamente todos los detalles de una persona como para poder hacerlo.
De este modo, la trama transcurre durante los cien días que tiene Shai para investigar absolutamente toda la vida y detalles del emperador para crear un sello (la herramienta que sirve para cambiar el estado del objeto, animal o persona) que permita recrear la personalidad del emperador. Durante ese tiempo, Shai explica el proceso a Gaotona, quien está en contra de esta magia, y, si bien no llegan a un acuerdo, sí se crea un cierto respeto entre ellos, así como Shai empieza a sentir que conoce al emperador como nadie.
El personaje de Shai es muy carismático por su inteligencia y pese a que vemos las contradicciones en la mentalidad de Gaotona, resulta fácil encariñarse con él al ser el único que trata a Shai con respeto y un consejero que de verdad quiere que el emperador se recupere y no convertirlo en una marioneta para los intereses del Consejo, que busca mantener su poder.
Pese a que tienen conversaciones interesantes y Shai hace una reflexión sobre el control que el ser humano pretende tener sobre todos los aspectos de su vida, debo admitir que mi momento favorito es cuando ella usa un sello en sí misma para cambiar su propio cuerpo y personalidad, la transformación me pareció fascinante y, una vez más, me encanta cómo combina su inteligencia con las herramientas que tiene a mano.
Si os dan miedo las novelas largas de Sanderson, esta es un buen comienzo y recomiendo que la leáis aunque no tengáis intención de sumergiros en el Cosmere solo por disfrutar de la Falsificación.

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