Opinión de "Dime que te quedarás" de Sarah J. Brooks
Yo era muy feliz leyendo Las Dos Torres de J. R. R. Tolkien, de hecho, me gusta mucho más que La Comunidad del Anillo. Sin embargo, cuando había terminado el tercer libro (que corresponde a la primera parte de Las Dos Torres y la trama de los Tres Cazadores), pensé que era un buen momento para tomar un descanso y leer algo más fácil. Por ese motivo, empecé Dime que te quedarás, una novela romántica de amigos de la infancia que no supieron cómo llevar sus sentimientos adolescentes, acabaron mal y, desde hace diez años, no se hablan.
Sonaba bien para mí, una lectura que ya tengo vista, conozco y disfruto. Sabiendo a lo que iba, no podía pasarlo mal.
Inocente de mí. Pero me estoy adelantando, os enseño primero la sinopsis:
"El hombre que rompió mi corazón hace diez años ha vuelto a mi vida.
Adam Ducate. Mi mejor amigo desde que nacimos.
Sus preciosos ojos azules le convirtieron en la fantasía de todas las niñas del instituto.
Pero no era solo su apariencia perfecta.
Leía las biografías de los presidentes de Estados Unidos porque sí.
Podía contar hasta 100 en siete idiomas diferentes.
Le gustaban las películas de George Romero y era capaz de recitar todo el diálogo de El día de los muertos.
En definitiva, Adam tenía todo lo que cualquier otro chico no tenía.
Así que, le eché valor y le confesé lo que sentía por él.
Pero, cómo no, todo se fue al traste.
Me rompió el corazón cuando salió de mi vida sin decir una palabra y se casó con Chelsea.
La mayor zorra del mundo.
Pero ahora ha vuelto.
Y ojalá pudiese ignorar las mariposas de mi estómago, pero no."
La edición/traducción/corrección
Aquí está mi mayor y principal problema: la edición/traducción/corrección, no sé si atribuir lo que he visto a una o a todas, ya que no sé cuál es el proceso que siguió este libro para ser publicado en español.
Si hay algo que no me gusta en un libro, es leerlo incómoda, y, en este caso, he encontrado un poco de todo: falta de signos de puntuación, pronombres mal puestos, confusión de géneros gramaticales (y no, no hablo del inclusivo, directamente confunden el masculino con el femenino varias veces) y repentinos saltos de escena que no tocaban y que te cortan la narración de repente. Al principio, pensaba que sería alguna errata y no le di más importancia, pero, cuando ya llevaba diez capítulos y veía que seguían, empecé a estar un poco mosca.
Uno puede pensar que, mientras la trama y los personajes estén bien, no hay problema, pero la presentación es muy importante. No hay nada peor que una lectura incómoda, te impide sumergirte en el libro y es como si te estuvieran interrumpiendo cada cierto tiempo.
Realmente es lo que más me ha molestado de la novela. Sospecho que, tal vez, es un libro autopublicado, y no tengo nada en contra de ellos, pero la gente que autopublica suele tener recursos justos y no sé si la persona que se ha hecho cargo de la edición/traducción/corrección no se haya preocupado por ver la versión final o sea amateur... No lo sé, y es una pena, porque el estilo es muy ligero y se leería bastante rápido si no fuera por estos errores.
Los protagonistas
A partir de aquí, habrá SPOILERS, así que leed bajo vuestra responsabilidad.
Voy al grano, no me gusta Meg. Es una adolescente en el cuerpo de una mujer de 28 años, se ha quedado atascada ahí. No es necesariamente malo en sí, hay personas adultas que se siguen comportando como adolescentes, pero yo pensaba que Meg tendría motivos para odiar a Adam y los tiene, sí... Pero solo durante su etapa adolescente.
Me explicaré. Ya en la sinopsis nos dan la razón por la que Meg odia a Adam: tenía sentimientos por él, pero su mejor amigo y amor de su vida empezó a salir no solo con otra mujer, sino con la chica que se metía con Meg constantemente. Además, quiero que quede constancia de que ella no había salido con él y ni siquiera llegó a confesarle sus sentimientos.
¿Razón para estar enfadada con él? No le falta, desde luego; que tu mejor amigo se ponga a salir con una persona que te jode la vida es una traición en toda regla. Pero, ¿es suficiente como para odiarlo durante diez años? Después del instituto, Meg se marcha a Nueva York y hace su vida allí rompiendo todo contacto con Adam. No digo que vuelvan a ser superamigos cuando ella tiene que volver a su pueblo natal, pero, ¿es necesaria tanta mala leche? Han pasado diez años, no tienen nada que ver el uno con el otro ahora, ¿para qué lanzar tanta pulla desde el inicio? Puedo llegar a entender que Meg no quiera aceptar el intento de Adam de acercarse de nuevo, pero, en vez de ser hostil, le podría haber dicho: "Oye, no hemos tenido contacto durante mucho tiempo, cada uno ha hecho su vida y no veo por qué empezar a vernos cuando voy a estar aquí un mes" y ya está.
Y sí, algunos me diréis que es porque aún lo quiere y le enfada en el fondo no estar con él... Pero no me resulta creíble. No sé, igual me he hecho mayor para este tipo de enredos.
Respecto a Adam... A ver, es tontísimo y él mismo lo dice, así que al menos es coherente. Ya en la primera escena nos describe que está teniendo relaciones con su futura exmujer, que le ha puesto los cuernos con todo Dios. Vale, es algo que pasa, tienes un desliz y te acuestas con tu ex, pero al menos el protagonista es consciente de esto y de cómo todo el mundo le ha dicho durante años que la mujer era una víbora que iba tras su dinero mientras se acostaba con cualquiera.
Es tonto con ganas, pero, al menos, una vez se propone cambiar, lo hace. Y, al menos, es el más adulto de los protagonistas, ya que intenta enterrar el hacha de guerra con Meg constantemente y que por lo menos puedan llevarse bien. Es cierto que es presuntuoso de su parte creer que podrían volver a ser mejores amigos después de tanto tiempo, pero le doy el mérito de intentar que se lleven bien después de diez años.
Sobre Chelsea
Confieso que me encantan lo que yo llamo "villanas de telenovela". Esa mujer cruel y malvada cuyo único objetivo en la vida es conseguir al hombre que desea, o su dinero, por encima de todo.
Chelsea es ese tipo de personaje, así que yo estaba bien, frotándome las manos sabiendo que se llevaría su merecido... Pero, entonces, Adam habla con ella con el corazón en la mano y le dice que nunca la ha querido realmente, que solo estaba con ella porque era todo lo contrario a Meg.
Y va Chelsea y le dice que vale, que lo deja en paz, que no va a estar con un hombre que no la quiere. Todo eso después de haberle puesto los cuernos con toda la población del pueblo entre los veinticinco y los treinta y pocos años, haberle exigido una compensación económica y la casa de los abuelos de Adam, intentar engañarlo para ir a terapia juntos y estar mareando a Meg. ¿Soy yo o detecto cierta bipolaridad aquí?
Conclusión
Era consciente desde el principio que no me iba a encontrar una gran novela romántica, pero esperaba algo ligero para pasar un buen rato y lo que encuentro es una protagonista adulta con mente de adolescente y una villana de telenovela bipolar que no se llevará su merecido. Fallos que tal vez no habrían sido tan molestos si el texto hubiera estado debidamente editado, traducido y corregido. Sin duda alguna, lo peor ha sido la incomodidad al leer.
¿Recomendado? Por mi parte, no. A ver si, con un poco de suerte, lo revisan y corrigen los errores, al menos, del libro físico (no sé si en el digital tendrá los mismo problemas).

Comentarios
Publicar un comentario